No me voy a sumar al coro que pide a gritos aterradores la cabeza de Romney; creo que los electores de Utah tendrán que decidir si merece continuar representándoles o si es mejor encontrar otro senador. Es más; la retórica utilizada por Romney para justificar su voto fue impecable y muy digna de los Estados Unidos que fueron; de esos Estados Unidos de hace décadas en el que más allá de diferencias, jamas tan drásticas como hoy, ambos partidos podían trabajar en los asuntos cruciales de la nación. Lo que Romney expresó es tema de otros tiempos y tal parece que El Salvador de los Olimpiadas Invernales esté leyendo periódicos muy viejos. Reitero: yo jamás hubiera hecho lo que hizo ayer en el contexto actual pero deben ser los votantes de su estado los que decidan su futuro. Quizás a nivel de partido se podrían tomar medidas punitivas; pero cuidado!!!; presten atención a ese viejo lobo llamado Mitch McConnell; el leader de los senadores republicanos advierte con sabiduría que necesita el voto de Mitt para lograr determinados objetivos y acorralarlo dentro del partido pudiera causar no solo una pérdida de dicho voto sino reacciones mayores dentro del contexto de una contienda que promete ser muy reñida.

Del lado demócrata vemos una inusual benevolencia así como una exagerada y repentina admiración hacia Romney; los megáfonos demócratas en los medios se hacen eco de halagos desmedidos que rayan en lo que los cubanos llamamos “guataqueria” barata. Tal pareciera que Mitt Romney fuese la persona más limpia en la historia de la política americana y al señor parece agradarle esta avalancha de alabanzas; alguien tan religioso que comete el imperdonable pecado de la vanidad.

Pero algunos arrastramos con nosotros este pesado fardo llamado buena memoria; las mismas personas que casi proponen a Mitt Romney para santo pontífice literalmente limpiaron el piso con él en las elecciones del 2012; no solo lo demonizaron injustamente sino que manipularon la realidad a capricho; jamás olvidaré el segundo debate televisivo luego de que Obama perdiera el primero y como el ex mandatario catalogó a su oponente de troglodita y de estar estancado en la era de la Guerra Fría; oigan esto y busquen el vídeo en Google: Obama manifestó que Rusia no era una amenaza para Estados Unidos y que sostener tal afirmación era vivir en épocas pretéritas. Romney no tuvo las agallas de defenderse; quedó con esa expresión de niño sorprendido robando golosinas en la dulcería que tan a menudo pudimos ver durante la campaña. Romney tenia gran parte de la razón pero jamás sus enemigos hoy amigos han tenido la honestidad de admitirlo ni él ha sabido ponerse los pantalones y hablar del tema; el señor pertenece a esta camada de “conservadores” elegantes que consideran la bronca callejera como algo vulgar y bajo.

Los que hoy tanto celebran a Romney y al difunto héroe McCain no vacilaron en denigrarles implacablemente y en etiquetarlos con los peores títulos cuando en momentos distintos se atrevieron a desafiar al candidato manchurico; utilizan a Romney como utilizan la historia de McCain mientras les conviene pero odian de modo visceral todo lo que representan. Para un burgués dejarse utilizar de este modo es abdicar a su papel de fuerza motriz en la sociedad; en el mundo actual la oratoria del senador por Utah resulta vacía y anacrónica; es como escuchar música celta en un concierto de reggeton; un burgués vacilante y pusilánime que desempolva palabras añejas nos muestra con toda su cruel nitidez el verdadero motivo por el cual el individuo no logró derrotar a Obama. Le falta calibre; le falta consciencia de clase; es uno de los tantos burgueses que leyó sólo la primera parte del memo en la que se afirma que merecen disfrutar privilegios pero en modo conspicuo evitan leer la segunda parte en la que se sentencia en modo profético que deben estar dispuestos a morir por dichos privilegios. Ayer Romney se acerco’ peligrosamente a Pinera, optó por la duda y la tibieza, prefirió “quedar bien” antes de actuar como debía.

Sea claro no pretendo dar recetas universales; en un contexto diferente el disenso es sano y necesario; pero la estrategia golpista de los demócratas en la cámara no dejaba espacio a la elegancia; era hora de hincar rodilla en tierra y defender el resultado de las elecciones; era cardinal defender el resultado de las elecciones y ante tamaña disyuntiva Romney falló nuevamente; se apendejó y le faltó estomago. Pierre Delecto se reveló en todo su apócrifo y escurridizo patriotismo. Para los que pudieran albergar alguna tenue duda esta debe ser la prueba definitiva sobre porqué este resbaladizo señor llegó con embarazoso retraso a su cita con la historia en el 2012 y porqué a pesar de haberse enfrascado en una batalla de INSULTOS con Trump no dudó UN segundo en salir sumiso a mendigar la secretaría de estado. Un oscuro episodio de alguien que acaba de anclarse para siempre en el pasado.

Andrés Alburquerque

Nacido en La Habana, Cuba en 1956 vivió su infancia y adolescencia en el seno de una familia de miembros del PSP, Partido Socialista Popular.

Graduado como profesor de educación superior en lingüística e idioma inglés, abandonó la isla en 1988 a causa de choque frontal con los dogmas del régimen.

Ha vivido en Italia, República Dominicana y México y desde 2007 reside en Miami donde es miembro activo de la comunidad cubano americana y uno de sus voceros más reconocidos; como profesión ejerce la operación turística y la administración de condominios además de participar activamente en paneles de la televisión local.

Es miembro del Partido Republicano y participa activamente en la esfera ideológica y filosófica. Fundador y líder de varias organizaciones políticas como Conciencia Cívica y Afro Cuban Forum. Posee las ciudadanías cubana, italiana y americana.

Las opiniones expresadas en este espacio, son de absoluta responsabilidad del escritor del artículo
y no necesariamente tiene que coincidir con la posición editorial de LA VOZ ESPAÑOLA

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