Un plan bien concebido

Este artículo lo podrán leer en tres entregas uno cada domingo. 

Domingos 9, 16 y 23 de febrero.

La destrucción de los Estados Unidos es un sueño que muchos comparten; la impopularidad del más fuerte; a veces justificada por actos de innegable arrogancia, es parte de la historia de la humanidad; el más poderoso es siempre el más copiado pero también el más odiado, con razón o sin ella.

Muchas veces caemos en la trampa de aventurar escenarios en los que fuerzas externas; el comunismo mundial, por ejemplo, o lo que yo llamo la Cuarta Internacional, avanza peligrosamente con su daga llena de sangre hacia la yugular de nuestra democracia; pero el cuidadoso y cínico estudio de los eventos nos lleva ineludiblemente a intereses “nuestros”; exhorto al lector a hurgar en Google, Wikipedia y preguntar sin el menor tapujo quien financió la revolución bolchevique; con que fondos se mantenían Lenin y Stalin en capitales europeas sin doblar el lomo y les prometo una irritante sorpresa. Siempre ha habido intereses obscuros de occidente que sostienen las más apocalípticas, anti occidentales y desmesuradas teorías y revoluciones.

Significa esto que existen magnates masoquistas que se aburren del poder y la riqueza y atentan contra su propia hegemonía?; claro que no; todo lo contrario. Hay que entender que por injusto y cavernícola que sea el sistema feudal, el mismo es un innegable paso adelante si se compara con la esclavitud; proporcionalmente, si se compara el incipiente capitalismo con el sistema medieval que dejaba atrás debemos concluir que a pesar de la explotación; las infinitas jornadas laborales, el abuso con la infancia y la ausencia de sistema de prevención social este último era mil veces mejor; más incluyente y menos elitista que el primero. Cada paso adelante en la historia ha implicado un mayor número de individuos con la posibilidad potencial de acceder a la riqueza y por tanto al poder; pero el capitalismo moderno ha significado sin duda una vulgarización de la burguesía y por tanto, consciente o inconscientemente una mayor dificultad para tomar decisiones pues a mayor cantidad de millonarios menor tajada de poder per cápita y por tanto; más dolores de cabeza a la hora de decidir. Por ello algunos señores acaudalados emprenden atajos insospechados; observan con aguda atención la menor señal de erupción y sin asomo de escrúpulo firman abultados cheques para mantener a cuánto turulato con posibilidad de éxito exista. La premisa es que una vez tomado el poder; estos trasnochados desmantelaran el sistema como lo conocemos para dar paso a algún batido de fruta bomba donde no existan capitalistas con la excepción de los que hayan pagado por el experimento. La burguesía cubana y la venezolana; así como un segmento de la chilena han aprendido en carne propia a que abismo conduce tan desatinado coqueteo; pero al parecer los ejemplos no bastan.

Significa esto que todo lo que nos amenaza sea producto de cofradías de nuestra propia burguesía? Sería simplista plantear esto; no creo que China marche a toda máquina hacia el desafío para con nuestro país financiada por un ricachón americano; vivimos en un escenario donde existen varios actores y encontramos disímiles elementos que conspiran contra nuestro papel de primera potencia mundial; el concepto del “tigre de papel” parece haber sobrevivido a su creador Mao y es frecuente en la retórica doméstica china destilar desdén hacia nosotros y hacia nuestros valores. Lo importante es no perderse y seguir el hilo de un plan que involucra a la Cuarta Internacional pero que cuenta con tácito apoyo burgués; y bueno de que plan nos hablas? Dirán los lectores: allá voy.

Las condiciones actuales y las reglas de juego que hasta hoy hemos aceptado permiten; como apuntaba anteriormente, la existencia de numerosos grupos de riqueza que pugnan por el poder; y desde hace más de un siglo hay quienes piensan que en el penthouse el aire se ha enrarecido y aspiran a liberarse de sus coinquilinos; se habla de poder y riqueza pero mientras la última es amorfa y amplia el primero no sobrevive a un número muy alto; no hay dos ni tres poderes sino UNO; aunque existan distintos grupos de poder; por momentos opuestos, que se deban turnar para tomar decisiones e incluso negociar para que la vida no se paralice. El poder es único e indivisible y es además perniciosamente elitista; de hecho; es la promesa de poder al pueblo y de perfeccionar la democracia lo que nos ha conducido una y otra vez a la más abyecta concentración del mismo en poquísimas manos; a veces en una o dos. No hay nada más engañoso y burdo que “power to the people”; recordemos que la cámara de resonancia que la Junta de La Habana usa para oficializar cuánto disparate se le ocurre se llama Poder Popular; y para ser honestos; hacia la derecha también hay mucho de popular; masas enardecidas que legitiman el status quo mientras dos o tres individuos deciden y son los únicos protagonistas de cuánto acontece. Pero regresemos al plan:

1- Desbordar los países ricos con harapientos; no con individuos que por puro azar nacieron en sitios menos favorecidos y vienen occidente a abrirse camino; esa siempre fue la emigración y es la excusa que se esgrime aún para justificar la metamorfosis del primer mundo. En Europa de busca llenarla de africanos y en Estados Unidos inyectarla de hispanos.

2- Nuestro país fue creado por inmigrantes; es cierto, incluso los afroamericanos son producto de una inmigración (injusta y criminal pero inmigración al fin); pero la inmigración no representa un peligro hasta que no se rompe el respeto de la proporcionalidad; los que abogan hoy por las fronteras abiertas no apuestan a que lleguen hindúes; asiáticos, africanos, europeos y latinoamericanos; para nada; fronteras abiertas significa llenar el país de UN SOLO grupo étnico y esto es gravísimo pues nos conducirá en pocos años a la total hispanización del país y la desaparición de la diversidad que hoy se pretende defender; tengamos presente que los trasnochados de la izquierda no usan una sola palabra para defender a los que vienen siguiendo las obsoletas y draconianas leyes migratorias sino a todo aquel que viola la ley; la izquierda no es ni por asomo la campeona de la inmigración sino el garante de la vulnerabilidad de nuestra frontera sur. (CONTINUARÁ…)

Andrés Alburquerque

Nacido en La Habana, Cuba en 1956 vivió su infancia y adolescencia en el seno de una familia de miembros del PSP, Partido Socialista Popular.

Graduado como profesor de educación superior en lingüística e idioma inglés, abandonó la isla en 1988 a causa de choque frontal con los dogmas del régimen.

Ha vivido en Italia, República Dominicana y México y desde 2007 reside en Miami donde es miembro activo de la comunidad cubano americana y uno de sus voceros más reconocidos; como profesión ejerce la operación turística y la administración de condominios además de participar activamente en paneles de la televisión local.

Es miembro del Partido Republicano y participa activamente en la esfera ideológica y filosófica. Fundador y líder de varias organizaciones políticas como Conciencia Cívica y Afro Cuban Forum. Posee las ciudadanías cubana, italiana y americana.

Las opiniones expresadas en este espacio, son de absoluta responsabilidad del escritor del artículo
y no necesariamente tiene que coincidir con la posición editorial de LA VOZ ESPAÑOLA

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