Más allá de lo que ocurra hoy el partido demócrata está enfrentando lo que posiblemente sea su peor crisis en décadas y quizás la peor crisis de su historia. Pero a mi juicio esta pesadilla responde a la irresponsabilidad de su élite y a la complacencia e indiferencia se sus miembros; baste señalar el hecho de que a la luz de mi enésima denuncia de la ignorancia y la vocación socialista de AOC* un amigo demócrata me responde con esta desconcertante afirmación: “se trata de una sola persona; que más tienes que decir?”. Como podrán imaginar colgué como respuesta el sondeo de Gallup que revela la disposición del 76% de los
demócratas a votar por un socialista. No obtuve respuesta. Al parecer los demócratas han optado por seguir la política del avestruz; meter la cabeza bajo la arena y rezar porque nada les queme el expuesto trasero.

Para el observador ingenuo la actual situación pudiera ser el resultado de la infiltración de elementos extremistas en el partido de Kennedy; pero en política las cosas no ocurren en la nada. Si así fuese los republicanos y los libertarios hubieran sido penetrados también; las cuatro hurracas antiamericanas y el desvencijado senador de Vermont se presentan como demócratas porque perciben la inclinación de esta agrupación política a echar mano a cualquier recurso con tal de ganar las elecciones. El sólo hecho de que gentuza de tal calaña milite en su partido debió haber sido una alarma de mal augurio para cualquier demócrata; pero en particular debió haber sido la oportunidad dorada para la dirigencia de distanciarse de cualquier manifestación filosófica extrema y totalitaria.

En su desespero por obtener el poder y contar con el beneplácito de la Cuarta Internacional el partido demócrata de los Estados Unidos ha abierto sus brazos a todo tipo de desecho ideológico: antisemitas, anti americanos, fundamentalistas islamicos y racistas disfrazados de redentores. El desconocimiento de las tácticas de la extrema izquierda es tal que no comprenden que una vez dentro los operativos de la Cuarta se apoderan del poder a veces por la vía del convencimiento y en la mayoría de los casos por la vía de la violencia y la coacción.

Podrán quizás salir de Sanders con una trampa, podrán llevarlo a negociar una convención pactada; pero hay dos detalles que no podemos perder de vista: el primero es que la infiltración comunista les ha llegado a los tuétanos; y el segundo es que la Cuarta Internacional continuará presentando socialistas y comunistas hasta lograr su sueño de colocarlos en La Casa Blanca y una vez instalados no marcharse jamás. Estamos avisados.

Nota:* Alexandra Ocasio Cortes; elegida al congreso en las últimas elecciones de origen hispano y rehén de una ignorancia que raya en lo absurdo.

Andrés Alburquerque

Nacido en La Habana, Cuba en 1956 vivió su infancia y adolescencia en el seno de una familia de miembros del PSP, Partido Socialista Popular.

Graduado como profesor de educación superior en lingüística e idioma inglés, abandonó la isla en 1988 a causa de choque frontal con los dogmas del régimen.

Ha vivido en Italia, República Dominicana y México y desde 2007 reside en Miami donde es miembro activo de la comunidad cubano americana y uno de sus voceros más reconocidos; como profesión ejerce la operación turística y la administración de condominios además de participar activamente en paneles de la televisión local.

Es miembro del Partido Republicano y participa activamente en la esfera ideológica y filosófica. Fundador y líder de varias organizaciones políticas como Conciencia Cívica y Afro Cuban Forum. Posee las ciudadanías cubana, italiana y americana

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